Sílabas nativas
Los vocablos que la desdicha
arrojará sobre nuestros cuerpos
son animales pródigos de un desorden biográfico.
No puedo imaginar la lengua que hollará
a mi padre
en sus penúltimos jadeos,
ni aquella que me respirará con golpes
de amoníaco
cuando se me venga encima el desacato.
Ya la madre había cargado con la otredad
del escarnio,
la humillación de decirse sin agüeros
cardinales.
Nadie contuvo las sílabas que amonestaban
el vientre.
De Verbos predadores (2007)
el
corazón del paciente
bombea con parsimonia
el nuestro sucumbe a las arritmias
del solazo estival
el tránsito del viernes
las palabras cometidas
si
queda alma
la salud será paraíso transitorio
un día más
la carne soporta
y un día basta
para que claudique
De La salud (2002)
bastaba
cerrar el puño
desdecir el goce
todo venía
todo era palabra
ahora extraño
aquella fragilidad
mis contenidas maneras
de apresurarme
y padecer
caminar
por un río
ser ese río
atravesar
el mismo rostro
ser medianamente cuerdo
soportable
al menos de noche
en silencio
De Víspera (2000)
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