El edificio es un gigante de cristal, hierro, mármol y cemento, que costó unos 130 millones de euros a Grecia y a la UE. En sus tres plantas principales alberga reliquias de hasta 2.500 años de antigüedad encontradas durante diversas excavaciones en la roca sagrada de la Acrópolis.
Alexandros Mantis, responsable del conjunto arqueológico, destaca que el diseño del museo traslada al visitante a la antigua Acrópolis y a la vida en la antigüedad". Pandermalis resaltó la gran importancia de la luz natural que se utiliza en el edificio, que ofrece un panorama y una sensación completamente distinta a diferentes horas del día".
El museo (www.theacropolismuseum.gr) permanece abierto durante 12 horas de martes a domingo y se esperan unos 10.000 visitantes diarios, que precisarán de tres horas para recorrerlo.
El retraso en la construcción del nuevo museo fue usado por el Museo Británico como excusa para no devolver los mármoles del Partenón que tienen bajo la figura de comodato desde hace decenas de años, pues alegan que la contaminación atmosférica de la capital helena era dañina para unas reliquias consideradas como un patrimonio universal.
Ahora, y con el Partenón a sólo 300 metros colina arriba, el nuevo museo ha reservado una sala a la espera de los frisos. Aunque la idea original de construir un nuevo museo data de 1978, la gestación del magnífico edificio, con 14.000 metros cuadrados de espacio de exposición, comenzó en 1999, pero tuvieron que quedar fallidos cuatro concursos arquitectónicos antes de que se comenzara a construir en el 2003 el proyecto definitivo, que concluyó en 2007. "Según los estándares europeos, una obra de tal dimensión hubiera tardado diez años en ser terminada, aseguró recientemente el presidente de la nueva institución, Dimitris Pandermalis, en un intento de minimizar las dificultades que ha encontrado la materialización de este sueño de los arqueólogos.
Las primeras excavaciones en 1999 para construir los cimientos toparon con importantes restos arqueológicos y levantaron una polémica, con acciones judiciales incluidas, sobre la conveniencia de encontrar otra ubicación al edificio. Finalmente, el proyecto del franco-suizo Bernard Tschumi, incluyó un sistema para integrar esos restos, que son ahora visibles a través del suelo transparente del museo.
Atenas (EFE)
sección
Artes Plásticas home inicio
|