Elija una actividad que le resulte placentera, si por el contrario, elegimos una que parece ser más efectiva pero no concuerda con nuestros gustos, con el correr de los días resultará muy difícil mantenerla.
No debe esforzarse demasiado y pretender resultados ultra inmediatos, ya sabemos que el entrenamiento físico requiere de sus tiempo, y que el cuerpo se vaya adaptando paulatinamente. Es importante mantener un ritmo regular y percibir hasta los pequeños logros.
Planificar una rutina, el no poseerla y realizar los ejercicios acorde con las energías del día puede atentar contra la regularidad que necesitamos para obtener logros deseados. Debe estipular, los días y horarios para una vida más activa y de esta manera evitará el riesgo de dejarlo al azar.
El gimnasio debe estar siempre cerca de su casa u oficina, ya que de esta manera evitará faltar, o porque llueve, hace calor, y no tiene medios para llegar al mismo, es preferible que le queden de paso, si por el contrario, elige dar paseos en bicicleta o salir a caminar, evite que sea e lugares estratégicos donde puede distraerse con vidrieras o sentarse en un bar, de esta forma, mantendrá una marcha constante y conseguir más fácil aquello que se ha propuesto.
Invite a un amigo/a o a su pareja, la compañía de una persona querida puede ser un buen recurso para mantener la motivación y no abandonar fácilmente.
Prepare la ropa de gimnasio el día anterior o antes de irse a dormir, de esta forma podrá evitar improvistos que interrumpan sus planes, como los de levantarse tarde o haberlo dejado para último momento. Recuerde que la actividad física es fundamental para mantener el organismo saludable.
Tomado de: www.saluddiaria.com
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